La psicología aplicada consiste en la utilización de los conocimientos obtenidos y los métodos desarrollados por la psicología básica con el objetivo de resolver problemas cotidianos, aumentar la calidad de vida o hacer que los grupos de personas funcionen de forma más adecuada.
Si bien la psicología aplicada es una disciplina muy amplia, podemos decir que este concepto se refiere a la vertiente práctica de la psicología. A diferencia de la psicología aplicada, la ciencia psicológica en general no se ocupa necesariamente de la intervención sino que estudia la conducta y los procesos mentales.
Así, mientras que la psicología básica incluye disciplinas como la psicología social, la experimental, la evolucionista o la del desarrollo, la psicología aplicada pone en práctica los conocimientos obtenidos por las ramas mencionadas, como sucede en los casos de la psicología clínica, la educativa o la de los recursos humanos.
Sin embargo, la distinción entre la psicología aplicada y otras vertientes de la psicología no está siempre clara puesto que la teoría y la práctica se retroalimentan de forma viva y constante.
Münsterberg y la fundación de esta disciplina
Se considera que el principal pionero de la psicología aplicada fue el psicofisiólogo alemán Hugo Münsterberg. Tras estudiar con Wilhelm Wundt y fundar un laboratorio psicológico en Freiburg, Münsterberg conoció a William James, que lo invitó a trabajar en la universidad de Harvard. Fue en Estados Unidos donde obtuvo más reconocimiento y fama.
Las obras de Münsterberg contribuyeron al desarrollo de muchos de los futuros campos de la psicología aplicada, entre los que se encuentran la psicología clínica, la forense y la de las organizaciones.
El trabajo de Münsterberg sería una referencia fundamental para la aplicación de los conocimientos psicológicos durante las décadas siguientes, en particular después de la creación de la Asociación Internacional de Psicología Aplicada y de la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno estadounidense empezó a contratar psicólogos públicos para aumentar sus posibilidades de salir victorioso del conflicto.
Vertientes de la psicología aplicada
El concepto “psicología aplicada” es muy amplio y por tanto en él cabe un gran número de subdisciplinas. Nos vamos a centrar en describir brevemente los objetivos de las ramas más conocidas y definitorias de la psicología aplicada.
1. Psicología comunitaria
Los psicólogos comunitarios utilizan sobre todo el conocimiento obtenido por la psicología social con el objetivo de mejorar la calidad de vida de grupos amplios, como pueden ser los residentes de barrios marginales. La mayor peculiaridad de la psicología comunitaria es que se focaliza en aspectos macrosociales partiendo de una perspectiva territorial.
2. Organizacional y de los recursos humanos
La psicología de las organizaciones se centra en prevenir y resolver problemas que surgen en el contexto de la empresa. Por su parte, el concepto “recursos humanos” se refiere más específicamente a la selección, formación y gestión del personal en función de los objetivos de la organización.
3. Educativa
La psicología educativa es la aplicación de la psicología científica al aprendizaje, fundamentalmente el que llevan a cabo los niños y los adolescentes durante la enseñanza básica. La psicología educativa bebe de ramas teóricas como la psicología del desarrollo o la cognitiva.
4. Clínica
La psicología clínica, probablemente la rama más conocida de la ciencia psicológica, se ocupa de estudiar, prevenir y tratar la conducta disfuncional y de mejorar el bienestar mental. Dentro de la psicología clínica, la terapia de modificación de conducta es la orientación teórica más cercana al objetivo de aplicar los conocimientos obtenidos mediante la investigación científica.
5. Ambiental
Esta disciplina aplica los conocimientos de la psicología a la relación de las personas con su entorno, entendiendo el término en un sentido amplio; así, la psicología ambiental incluiría tanto la disposición de mobiliario para potenciar el rendimiento laboral como las aplicaciones de la psicología en la conservación de la naturaleza, entre otros muchos ejemplos.
6. De la salud
La psicología de la salud analiza la relación entre la conducta y los trastornos físicos, en particular los crónicos, como los problemas cardiovasculares o el asma. Esta rama de la psicología se solapa parcialmente con la clínica y se centra tanto en la prevención como en el tratamiento y el manejo de enfermedades.
7. Del deporte
La psicología deportiva trabaja los factores que afectan al rendimiento deportivo por tal de potenciarlo. Entre otros, la psicología del deporte se ocupa del manejo de conflictos grupales en los deportes de equipo y de la reducción de la ansiedad en competiciones de alto rendimiento.
8. Forense
La psicología forense se centra en aplicar la psicología científica a los procesos legales. Además de contribuir en la investigación de crímenes, la psicología forense puede utilizarse para resolver conflictos de custodia infantil o analizar la validez del testimonio de testigos, entre otras utilidades.
9. Publicidad
La aplicación del conocimiento psicológico a la publicidad es una de las formas más antiguas de psicología aplicada dado su potencial económico para empresas privadas. Las conocidas imágenes subliminales, por ejemplo, surgieron en el contexto de la psicología aplicada a la publicidad.
La psicología se encarga de estudiar científicamente la conducta humana y los procesos mentales. Son varias las distintas subdisciplinas de la psicología que centran su enfoque en algún aspecto particular de la psique humana, con el fin de entender mejor nuestra conducta y proporcionar herramientas para mejorar el bienestar de cada individuo. Una de estas subdisciplinas es la psicología educativa (también llamada psicología educacional), que se encarga de profundizar en el aprendizaje y en los métodos educativos más idóneos para que los estudiantes puedan desarrollar sus habilidades cognitivas.
Psicología educativa: definición y objeto de estudio
La psicología educativa es una subdisciplina de la psicología que se encarga de estudiar las formas en que se lleva a cabo el aprendizaje humano, especialmente en el contexto de los centros educativos. La psicología educativa analiza los modos en que aprendemos y enseñamos y trata de aumentar la efectividad de las distintas intervenciones educativas a fin de optimizar el proceso. También trata de aplicar los principios y leyes de la psicología social a las instituciones y organizaciones educativas.
Dicho de otro modo, el objeto de estudio de la psicología educativa es el aprendizaje de los estudiantes y los distintos aspectos que modulan su desarrollo cognitivo.
Psicología educativa para mejorar el aprendizaje
En el contexto escolar, la psicología educativa investiga los mejores métodos y planes de estudio que permitan mejorar el modelo educativo y la gestión de los centros.
Siendo su objetivo la mejor comprensión de los elementos y características que influyen en el aprendizaje durante la infancia, la adolescencia, la adultes y la vejez, los psicólogos educativos son los encargados de elaborar e implementar distintas teorías sobre el desarrollo humano que ayuden a comprender los distintos procesos y contextos en que se produce el aprendizaje.
Teorías sobre el aprendizaje
A lo largo del pasado siglo, varios autores propusieron modelos y teorías para explicar el modo en que los humanos nos relacionamos con el conocimiento. Estas teorías han servido para influir en los enfoques y métodos que usa la psicología educativa.
La Teoría del Aprendizaje de Jean Piaget
El psicólogo suizo Jean Piaget (1896 - 1980) ha ejercido una influencia decisiva para la psicología educativa. Su teoría ahondó en las etapas que pasan los niños en relación a su capacidad cognitiva, hasta que logran desarrollar el pensamiento lógico abstracto en torno a los once años de edad. Es uno de los máximos referentes en el campo de la psicología del desarrollo.
La Teoría Sociocultural de Lev Vygostky
¿En qué grado influye la cultura y la sociedad al desarrollo cognitivo de los niños? Esta es la pregunta que se planteó el psicólogo ruso Lev Vygostky (1896 - 1934). Vygostky investigó acerca de la influencia de los distintos ámbitos sociales en los que se producen interacciones que llevan al niño a asimilar e interiorizar algunas pautas de comportamiento.
Sus conceptos, como el de “zona de desarrollo proximal” y el “aprendizaje por andamiaje” son todavía vigentes.
La Teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura
Albert Bandura (nacido en 1925) también desarrolló conceptos clave para el sociocognitivismo y para la psicología educativa. Bandura analizó la íntima relación entre las variables contextuales y sociales con los procesos de aprendizaje. Además, fue el autor de conceptos de gran interés como el del autoconcepto.
Otras teorías y aportes
Existen otros constructos teóricos que también han aportado grandes conocimientos al ámbito de la psicología educativa. Por ejemplo, la teoría del desarrollo moral de Lawrence Kohlberg y el modelo de desarrollo infantil propuesto por Rudolf Steiner.
Además de psicólogos que aportaron su granito de arena a la psicología educacional, también es necesario citar otros autores y figuras con un peso decisivo y que sembraron de conocimientos y reflexiones esta subdisciplina.
María Montessori: un cambio de paradigma
Por ejemplo, es destacable el caso de la pedagoga y psiquiatra italiana María Montessori, que logró sentar unas bases totalmente novedosas en la pedagogía de inicios del siglo XX. Montessori removió los cimientos de la pedagogía clásica planteando un método pedagógico en el que presentaba cuatro pilares fundamentales para la educación de los estudiantes.
Estos cuatro pilares en que se basa cualquier proceso de aprendizaje son: el adulto, la mente del estudiante, el ambiente de aprendizaje y los “períodos sensibles” en los que el niño está más receptivo a aprender nuevos conocimientos o habilidades.
El papel de los psicólogos educativos
Los psicólogos educativos (o educacionales) son los encargados de analizar las diversas características de cada estudiante. Esta conciencia sobre las diferencias individuales de los alumnos sirve para tratar de potenciar el desarrollo y el aprendizaje de cada uno de ellos, reflejándose en la inteligencia, la motivación, la creatividad y las habilidades comunicativas, entre otros aspectos
Una de las claves: la motivación
Un alumno motivado es un alumno mucho más receptivo para adquirir nuevos conocimientos y competencias. Es por esta razón que la motivación es uno de los campos de estudio predilectos de la psicología educativa. De la motivación depende el grado de interés que susciten las enseñanzas en el aula, el nivel de implicación del estudiante para con las tareas que debe hacer. Además, gracias a la motivación el estudiante pasa a adquirir conocimientos mediante el aprendizaje significativo.
La motivación no hace referencia únicamente a la predisposición por aprender en clase, sino que tiene una influencia crucial en las aspiraciones y objetivos de las personas en sus vidas.
Trastornos y dificultades asociados al aprendizaje
Los psicólogos educativos también tienen que hacer frente a los problemas que presentan algunos alumnos para aprender al mismo ritmo que lo hacen sus pares. Los niños en edad escolar pueden presentar dificultades específicas como el Trastorno por Déficit de atención e Hiperactividad o la Dislexia, que afectan negativamente a los aspectos cognitivos vinculados al proceso de aprendizaje. Será necesario que el psicólogo educativo, de acuerdo con los docentes, planifique un plan de estudios adaptado a estos casos, intentando minimizar el impacto académico de estos trastornos o retrasos.
No obstante, los psicólogos educativos también tienen un papel fundamental a la hora de detectar y tratar otros problemas de índole no específica. Por ejemplo, casos clínicos como alumnos con cuadros depresivos, ansiosos, o con cualquier otro tipo de afectación que requiera de un tratamiento individualizado y, en algunos casos, de una adaptación curricular. Otros problemas psicosociales como los alumnos afectados por bullying también pueden precisar de la intervención del psicólogo educativo.
La Psicología del deporte y de la actividad física es el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física.
Los psicólogos del deporte nace como emprendimiento para dar respuestas a distintas demandas que surgen en el ámbito deportivo.
Definición
La Psicología del Deporte es una rama de la Psicología que estudia los procesos psíquicos y la conducta del hombre durante la actividad deportiva así como los factores psicológicos que motivan la práctica deportiva, actividad física y por otro lado los efectos obtenidos por dicha participación. Histórica y culturalmente los psicólogos deportivos han estudiado como maximizar el rendimiento y el desarrollo personal de deportistas y por otro lado las patologías que se desarrollan a causa del deporte.
Otras definiciones
“...Estudio científico de las personas y su conducta en el contexto del deporte y la actividad física...” (R.Weimberg y D. Gould: Fundamentos de Ps. del Deporte y el ejercicio Físico)
“...Aquella ciencia dedicada a estudiar, cómo, porqué y bajo qué condiciones los deportistas, entrenadores y espectadores se comportan en el modo que lo hacen, así como investigar la mutua influencia entre actividad física y la participación en el deporte y el bienestar sicofísico,la salud y el desarrollo personal...” (C.Nachon y F. Nascimbene: Introducción a la Ps. del Deporte)
“La Psicología del Deporte y de la Actividad Física es el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física” (Asociación de Psicólogos Americanos (APA).
Objetivos de la Psicología del deporte
La Psicología deportiva tiene como objetivos los siguientes:
Conocer y optimizar las condiciones internas del deportista para lograr la expresión del potencial físico, técnico y táctico adquirido en el proceso de preparación.
Ayudar al competidor a controlar el estrés que produce una desorganización emocional y conductual que puede afectar su rendimiento.
Intenta pasar de la expectativa de éxito (cuando el deportista siente que su habilidad está directamente asociada a la victoria deportiva) a la expectativa de eficacia (para que las acciones y los movimientos técnicos ocupen su atención y sentimientos.
Especialidades de la Psicología del Deporte
La Psicología del Deporte se divide en dos especialidades diferentes:
La desarrollista
La terapéutica.
Existiendo por un lado los Entrenadores Mentales que se centran en el deportista como Cliente y por otro, los Psicoterapeutas, que se relacionan con el deportista como pacientes según sus objetivos.
Rol del Psicólogo del Deporte
Se ocupa de la asistencia a deportistas, atletas y equipos, como asesoramiento a entrenadores y profesores de educación física.
El asesoramiento y asistencia se encuentra enfocado a optimizar los recursos personales del deportista y a contribuir en el progreso de la calidad del manejo táctico y de comunicación.
Se realizan perfiles psicodeportológicos para identificar las variables mentales a potenciar.
Se instrumentan técnicas para el entrenamiento de las habilidades mentales: concentración, manejo de estrés, control de ansiedad, miedos confianza, entre otras variables a entrenar.
El ámbito de trabajo no se limita al consultorio; sino que se extiende al campo mismo de la actividad física: gimnasio, cancha, club etc.
El secreto profesional rige del mismo modo que en la práctica clínica, salvo que con el consentimiento del deportista se intercambie información con el cuerpo técnico con el fin de optimizar las mutuas intervenciones.
Puede suceder que algún deportista presente problemas que excedan el ámbito deportivo, es aquí donde el psicólogo deportivo puede intervenir si tiene las herramientas necesarias y el contexto se lo permite.
Habilidades mentales que entrenan y potencian los psicólogos del deporte
Concentración: es esencial para alcanzar el máximo nivel para el que cada uno está capacitado. El elemento principal de la concentración es la capacidad de focalizar la atención sobre la tarea que se está desarrollando sin distraerse con estímulos internos y/o externos.
Atención: íntimamente relacionada con la concentración, las distintas demandas deportivas requieren diferentes demandas atencionales, pudiendo ser estas estrechas, amplias, internas o externas según la situación lo requiera.
Motivación: eje fundamental de la vida en general y del deporte y deportista en particular. Motivación como proceso, motivación que permite al deportista participar de su deporte debidamente orientado hacia objetivos y metas determinados y delimitados.
Auto Confianza: es la creencia o el grado de certeza que los individuos poseen acerca de su habilidad para tener éxito en el deporte. Es la creencia que se puede realizar satisfactoriamente una conducta deseada, por lo cual es de suma importancia trabajar esta variable.
Comunicación: otra aptitud sumamente importante en la vida y mucho más en el ámbito deportivo. La comunicación es esencial a la hora de trabajar con deportistas, no sólo para ellos sino para la optimización del trabajo del entrenador y demás miembros del cuerpo técnico.
Autoconocimiento: el deportista debe con el tiempo conocerse en detalle para saber como reaccionar ante determinadas situaciones o emociones que lo asaltan. Debe poseer básicamente conocimiento de sus respuestas, de la influencia del entorno sobre si, como responde su cuerpo, entre otros aspectos para utilizar adecuadamente alguna herramienta de autocontrol.
Relajación: la relajación puede ayudar a eliminar tensiones locales, facilita la recuperación cuando se dispone de poco tiempo de descanso, ayuda a evitar el exceso de tensión muscular, ayuda al comienzo del sueño y reduce el insomnio que puede ser frecuente previa competencia y poscompetencia.
Visualización: es una técnica que programa la mente para una tarea, no es magia, requiere práctica sistemática para ser efectiva. Involucra todos los sentidos; aunque “ver con los ojos de la mente"es más común, en el deporte todos los sentidos son importantes.
Es así entonces que trabaja sobre las aptitudes mentales básicas como la motivación, auto confianza, autoestima, autopercepción que colaboran con el establecimiento de metas, la autodisciplina en el entrenamiento, la actitud y el pensamiento positivo, establecer estrategias generales de desempeño, entre otras.
La Psicología del Deporte en Cuba
La manifestación de la Psicología del Deporte en Cuba ocurre en la década del 60, en ese período se fundó la Escuela Superior de Educación Física: "Manuel Fajardo". Los primeros trabajos fueron publicados por O. Martínez, y L. Russell. (1968). En esa época y como resultado de cooperación entre Cuba y la URSS asistieron un conjunto de colaboradores especialistas en Psicología del deporte entre los que se destacan L. N. Radchenko, (1973) y V. Medviedev.
Algunos de los pioneros de la Psicología del Deporte se formaron en ex países socialistas. No obstante, otros permanecieron en Cuba y desarrollaron una labor loable dentro de este campo como lo es Carlos Martinó y Leonel Russell.
Al principio de los años 70, se forma otro departamento de Psicología del Deporte en el Instituto de Medicina del Deporte.
En el plano teórico y metodológico, los psicólogos del deporte en Cuba se arraigan en el enfoque sociocultural desarrollado por L. S. Vigotski, y sus seguidores y a la vez enriquecido por un grupo de psicólogos cubanos.
Se aprovechan otros resultados sin caer en el peligro de un enfoque ecléctico. En el plano metodológico se emplea predominantemente el método cualitativo de investigación de carácter ideográfico junto a aplicaciones psicométricas. Por otra parte, una contribución fundamental para el auge de la psicología del deporte fue el propio desarrollo del deporte cubano.
Así, la Psicología del Deporte en Cuba emerge en el empeño por el desarrollo y consolidación del movimiento deportivo cubano como una fuerza más que contribuye a asegurar el proceso pedagógico y educativo de los deportistas y sus resultados en entrenamiento y competencia. Un hito importante en este sentido es la participación de psicólogos en el Campeonato Mundial de Boxeo del año 1974 y posteriormente en los Juegos Panamericanos y del Caribe de México 1975. En 1974, sale el Suplemento No. 15 del Boletín Científico – Técnico INDER, Cuba sobre Psicología del Deporte, por Carlos Martinó Sánchez y colaboradores, es la primera obra escrita aún sin ser un libro.
Temas como el análisis del producto de la Actividad Dinámica de las funciones psíquicas de los baloncestistas. La orientación de la atención en la reacción psicomotriz y otros. El primer libro escrito en Cuba sobre Psicología del deporte lo elaboró A. Dorta Sasco en 1984 y se titula "Nociones de psicología de la educación física y el deporte", editado por Pueblo y Educación. La Habana.
Los temas fundamentales que han caracterizado a la Psicología del Deporte en Cuba se relacionan con:
Motivación y Deporte.
Autocontrol de las emociones.
Estrés
Procesos cognitivos.
Factores psicosociales en los equipos deportivos.
Psicofisiología y Deporte.
Control psicológico del entrenamiento.
Logros en investigaciones por psicólogos del deporte en Cuba
El hallazgo de las regularidades psicológicas de diferentes formaciones motivacionales como la autovaloración, la orientación de la personalidad y el grado de aspiración en la regulación del comportamiento en competencias.
La identificación de determinados moduladores de la respuesta de estrés del deportista durante el concurso.
El registro de variables psicológicas mediadoras de la respuesta a las cargas de entrenamiento.
10 MOTIVOS PARA PONER UN PSICÓLOGO DEPORTIVO EN TU VIDA
Repasamos los puntos fuertes de la Psicología del deporte.
No todo son divanes y análisis de datos estadísticos en el mundo de la psicología. Los psicólogos deportivos han sabido ir ganando terreno hasta consolidar una rama de la disciplina que está dando que hablar.
La figura del psicólogo deportivo
Pese a que el rol del psicólogo deportivo es desconocido por muchas personas, pocos dudan de la importancia de los factores psicológicos en el rendimiento deportivo. Cada vez más son los equipos y los deportistas que contratan los servicios del psicólogo deportivo conscientes de los beneficios que aporta en diferentes aspectos de la competición, del entrenamiento o de las relaciones interpersonales.
El conocimiento especializado del comportamiento humano que la Psicología proporciona y su metodología específica para evaluarlo, estudiarlo, entenderlo y poder modificarlo, puede ser de gran utilidad tanto para deportistas como para entrenadores.
La aportación del psicólogo deportivo
La aportación del psicólogo deportivo no se limita a la utilización de cuestionarios estandarizados (que en muchos casos son ineficaces y, en ocasiones, perjudiciales) y al entrenamiento para que los deportistas dominen técnicas de RELAJACI relajación o de imaginación, sino que su aportación es esencial en el rendimiento deportivo, al igual que lo es, por ejemplo, la aportación del preparador físico en la faceta del condicionamiento físico.
En otras palabras, el funcionamiento psicológico de los deportistas es igual de trascendental para los deportistas que el funcionamiento físico, técnico y táctico/estratégico. Además, respecto a estos últimos, el funcionamiento psicológico puede influir de manera positiva o negativa en su funcionamiento, por lo que es muy importante controlar el aspecto mental en la dirección correcta. Por tanto, es necesario que la preparación psicológica se integre en el conjunto de la preparación global del atleta, como un elemento más, que va a interactuar correctamente con las parcelas física, técnica y táctico/estratégica.
Los deportistas se pueden beneficiar del trabajo del psicólogo deportivo, y cada especialidad deportiva va a requerir unas habilidades psicológicas específicas, que van a permitir que el deportista pueda competir de manera más eficiente. Por ejemplo, un futbolista que tenga un control correcto de su atención, es posible que tome mejores decisiones y finalice las jugadas de una manera más productiva. Por otro lado, un corredor de maratón que controle sus pensamientos y sensaciones de fatiga, va a poder continuar rindiendo a un nivel óptimo en momentos de críticos de la carrera.
El trabajo del psicólogo deportivo: beneficios en deportistas y entrenadores
Además de estos ejemplos, el trabajo del psicólogo deportivo va a centrarse en la manipulación de variables psicológicas que también sean relevantes en el contexto deportivo, tales como la motivación, el estrés psicosocial, la autoconfianza, la autoestima, los estados de ánimo, el nivel de activación, la atención, la toma de decisiones, la agresividad, la constancia o persistencia, las relaciones interpersonales y la cohesión de equipo, teniendo en cuenta las condiciones ambientales y personales que afectan a estas variables y las estrategias que pueden controlarlas en la dirección adecuada.
Pero el psicólogo deportivo no solamente va a actuar directamente sobre el deportista, sino que va trabajar con el entrenador para que este también mejore tanto a nivel individual como en beneficio del deportista o equipo al que entrena. El cometido del psicólogo deportivo en este sentido, va a influir en ciertos aspectos, tales como la planificación deportiva, la adherencia al entrenamiento de los deportistas, las habilidades de liderazgo, la mejora de la comunicación, o la evaluación de su labor como entrenador.
10 motivos para contratar un psicólogo deportivo
Los beneficios de contar con un psicólogo son muchos como ya hemos visto. A continuación presentamos las 10 razones por las que un psicólogo deportivo va a influir de manera positiva en el rendimiento deportivo:
1. Estado mental idóneo
Es evidente que es necesario tener una gran preparación física o alimentarse bien para rendir al máximo, pero también es necesario estar bien preparado mentalmente para el momento de la competición. En psicología deportiva se conoce el estado ideal para alcanzar el máximo nivel de cada uno como el “Nivel Óptimo de Funcionamiento”.
2. El refuerzo
Reforzar a los jugadores en momentos oportunos es realmente importante para mejorar su autoestima, y es uno de los principios básicos del aprendizaje de habilidades psicológicas, técnicas o tácticas.
3. Los objetivos
El psicólogo deportivo va a ayudar tanto al jugador como al entrenador a beneficiarse de la planificación adecuada. Los objetivos realistas, y los pasos inteligentes para conseguirlos, pueden reforzar el nivel de autoconfianza de los jugadores, mantener su motivación alta y evitar problemas de autoestima.
4. La cohesión grupal
El conocimiento del psicólogo en aspectos de psicología grupal, puede jugar a favor de que el equipo trabaje como un todo. Un equipo unido es mucho más beneficioso para el buen funcionamiento deportivo que un equipo con problemas internos.
5. Las autoinstrucciones
Las autoinstrucciones pueden utilizarse en el deporte para adquirir destrezas nuevas, para que la motivación aumente, para eliminar de hábitos negativos, para la iniciación de la acción o para el mantenimiento del esfuerzo en situaciones extremas o cuando el foco atencional ha de mantenerse durante un tiempo prolongado. Además, las autoinstrucciones positivas sirven para potenciar la autoestima, la motivación, la atención, el rendimiento y ayuda a soportar mejor el cansancio al provocar que el sujeto se centrare más en la tarea.
6. Entrenamiento en Imaginación
Es útil, entre otras razones, para reducir la ansiedad o para la adquisición de nuevas habilidades.
7. Control del estrés
Pese a que necesitamos que exista cierto nivel de estrés en la competición, el estrés puede ser un factor negativo para el rendimiento. El psicólogo deportivo puede mejorar el control del estrés del deportista, por ejemplo, contribuyendo a que el estilo de vida de éste sea lo menos estresante posible, y facilitando que pueda compatibilizar todas sus obligaciones diarias. Además, también puede reducir la “presión” del deportista, influyendo en sus expectativas de rendimiento y centrando su atención en objetivos alcanzables.
8. La atención
Las técnicas atencionales son muy útiles para el buen rendimiento durante la práctica deportiva. Algunos de los beneficios son: mejora del control emocional, una mejora de concentración, un mejor aprendizaje de habilidades, más capacidad de soportar los momentos difíciles de la competición, etcétera.
9. Emociones productivas
Existen emociones facilitadoras de rendimiento: el estado emocional del deportista determina de forma directa su rendimiento en la competición. Generar emociones facilitadoras es un elemento clave en el buen funcionamiento deportivo de cada persona. Además, el psicólogo deportivo puede ayudar a los deportistas a usar las emociones negativas como la ira, el miedo o la decepción, en su beneficio.
10. Apoyo en la recuperación de lesiones
Lesionarse es uno de los momentos más duros en la vida de un deportista. El apoyo psicológico puede ser útil para aceptar una lesión y superar los malos momentos. El psicólogo puede aportar herramientas para volver de forma gradual al entrenamiento y mantener la motivación durante la rehabilitación.